
Para los guardaparques, ser protectores de la Amazonía implica mucho más que conocer sus bosques. Muchas veces también significa liderar equipos en contextos complejos, tomar decisiones bajo presión, gestionar riesgos en entornos remotos y construir diálogo en situaciones donde los conflictos pueden poner en riesgo tanto a las comunidades como a los ecosistemas.
Con el objetivo de fortalecer estas capacidades, guardaparques de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam participaron entre 2024 y 2026 en el proyecto Apoyo a los guardaparques del ASL, una iniciativa implementada por Wildlife Conservation Society (WCS), WWF Guayanas y la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI), en el marco del programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL), financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y liderado por el Banco Mundial.
A través de módulos de capacitación centrados en liderazgo, seguridad, comunicación y manejo de conflictos, los participantes trabajaron sobre situaciones reales que forman parte de su labor cotidiana en áreas protegidas amazónicas.
Más allá de los contenidos impartidos, los participantes comenzaron a incorporar nuevas herramientas y enfoques en su trabajo cotidiano. “He pasado de gestionar problemas a liderar conversaciones difíciles, involucrando activamente a todos los actores”, explica Pablo Arechua, guardaparque de Ecuador. Su experiencia refleja uno de los cambios que numerosos participantes reportaron al finalizar el proceso formativo: una mayor capacidad para enfrentar situaciones reales en el terreno relacionadas con liderazgo, seguridad, comunicación y manejo de conflictos.
Del aprendizaje a la práctica
Los cambios reportados por los participantes muestran cómo las herramientas abordadas durante la formación empezaron a traducirse en nuevas prácticas y enfoques de trabajo útiles para el día a día.
En Perú, Luz Zúñiga fortaleció la planificación de operaciones en zonas remotas mediante la identificación anticipada de riesgos, la revisión de protocolos de seguridad y la verificación de equipos esenciales antes de cada desplazamiento. Estos ajustes han contribuido a mejorar la seguridad de las operaciones realizadas por su equipo.
En Colombia, Diego Mosquera comenzó a incorporar procesos de escucha activa antes de tomar decisiones, fortaleciendo la comunicación interna y la construcción de acuerdos. En Surinam, Jean Landveld aplicó herramientas de liderazgo y comunicación para gestionar tensiones institucionales durante un periodo de cambios organizacionales. Otros participantes reportaron mejoras en la coordinación de equipos, la gestión de conflictos y la interacción con comunidades locales.
Aunque cada experiencia fue distinta, los resultados de la evaluación final reflejan tendencias consistentes. El 97% de los participantes calificó el proyecto como excelente o bueno y el 98,6% afirmó sentirse mejor preparado para enfrentar desafíos relacionados con liderazgo, seguridad y gestión de conflictos. Asimismo, todos los encuestados indicaron haber aplicado o tener previsto aplicar las herramientas y enfoques adquiridos durante el proceso de formación en sus tareas diarias.
Una experiencia regional construida desde la práctica
Durante 27 meses, la iniciativa reunió a 169 guardaparques de siete países amazónicos y se desarrolló en español, portugués, inglés y neerlandés. La formación combinó una evaluación regional de necesidades, tres módulos virtuales en 3 cohortes y para 32 participantes, un intercambio presencial en Lima que permitió profundizar aprendizajes, compartir experiencias y reflexionar sobre desafíos comunes que trascienden fronteras.
Los participantes destacaron especialmente el enfoque práctico de la formación, la posibilidad de aprender de colegas que enfrentan realidades similares y el valor del intercambio regional generado durante el encuentro realizado en Lima.
“Regreso a Guyana profundamente agradecido. Esta reunión fue una oportunidad única. Me llevo lecciones que aplicaré en el área protegida que lidero y que compartiré con mi equipo, porque el conocimiento debe circular”, señaló Octavius Hendricks, participante de Guyana.
Resultados destacados
- 169 guardaparques inscritos de siete países amazónicos.
- Formación desarrollada en cuatro idiomas: español, portugués, inglés y neerlandés.
- 32 participantes en el intercambio regional presencial en Lima.
- 97% calificó la experiencia como excelente o buena.
- 98,6% afirmó sentirse mejor preparado para enfrentar desafíos en su trabajo.
- 100% reportó haber aplicado o tener previsto aplicar los aprendizajes adquiridos.
Mujeres que lideran desde el territorio
Uno de los resultados más relevantes del proceso fue el desempeño de las mujeres guardaparques.
Aunque representaron el 44,4% de las personas inscritas, constituyeron el 51,5% de quienes completaron satisfactoriamente los tres módulos de formación. Además, representaron el 56% de los participantes del intercambio regional realizado en Lima y el 62% de los guardaparques identificados como de mejor desempeño durante el proceso.
Más allá de las cifras, las participantes compartieron experiencias que muestran cómo este tipo de iniciativas puede fortalecer el liderazgo, la confianza profesional y el intercambio entre mujeres que desempeñan un papel fundamental en la conservación de la Amazonía.
“En un sector históricamente dominado por hombres, este encuentro nos permitió reconocernos, compartir desafíos y fortalecer nuestra confianza profesional. Que las mujeres hayan sido mayoría en esta formación envía un mensaje claro sobre el cambio en curso”, afirmó Judith Pocomucha, guardaparque de Perú.
Los resultados muestran que las mujeres no solo participaron activamente en el proceso, sino que registraron algunos de los niveles más altos de permanencia y desempeño a lo largo de la formación.
Un legado para el futuro
Como parte de los resultados del proyecto, los contenidos desarrollados serán consolidados en un curso masivo abierto en línea (MOOC), disponible en español, portugués, inglés y neerlandés. Esta plataforma permitirá ampliar el acceso a los materiales de formación y ponerlos a disposición de personal de áreas protegidas en toda la región. El curso estará disponible más adelante este año y compartiremos más información sobre su lanzamiento a través de los canales del proyecto.
La iniciativa también ha contribuido a generar insumos para futuras discusiones sobre cómo integrar procesos de formación para guardaparques dentro de los sistemas nacionales de gestión de áreas protegidas, con el objetivo de fortalecer la sostenibilidad y el alcance de estos esfuerzos en el largo plazo.
“Reunir a guardaparques de siete países amazónicos para aprender e intercambiar experiencias ha sido un logro significativo y demuestra el valor de seguir fortaleciendo la colaboración entre los socios del ASL”, señaló Amy Juelsgaard, especialista del Banco Mundial.
A medida que aumentan las presiones sobre la Amazonía, fortalecer las capacidades de quienes trabajan diariamente en la protección de sus ecosistemas sigue siendo una inversión fundamental para la conservación. Los resultados de esta experiencia muestran que la formación puede generar cambios concretos cuando responde a desafíos reales y ofrece herramientas que los participantes pueden incorporar en sus decisiones, operaciones y relaciones cotidianas en el terreno.