- La experiencia de las comunidades de Cuyocuyo en la conservación de variedades nativas de oca (Oxalis tuberosa) fue compartida en un encuentro internacional realizado en Estados Unidos, que reunió a investigadores y especialistas para reflexionar sobre el futuro de los cultivos y la agrobiodiversidad.

Foto: © WCS - Diego Perez
Los esfuerzos que realizan las comunidades de Cuyocuyo, en Puno, para conservar variedades nativas de cultivos andinos fueron presentados en el taller internacional Seed Scenius: Reinventing the History of Crop Innovation, realizado los días 1 y 2 de junio de 2026 en el Instituto de Tecnología de Georgia (Georgia Tech), en Estados Unidos.
La invitación surgió a partir de un trabajo desarrollado por Kennedy Zela Uscamayta, especialista en agrobiodiversidad de Wildlife Conservation Society (WCS) en Perú, y la investigadora Nataly Allasi Canales, quienes vienen documentando los esfuerzos de las comunidades de Cuyocuyo para conservar variedades nativas de oca o uka (Oxalis tuberosa) y los conocimientos tradicionales asociados a su manejo.
La experiencia se desarrolla en la Zona de Agrobiodiversidad de Cuyocuyo, la primera reconocida oficialmente en el Perú. En este territorio, las comunidades conservan activamente variedades nativas de cultivos andinos, conocimientos tradicionales y prácticas agrícolas adaptadas a las condiciones de montaña, contribuyendo a mantener la diversidad genética de especies fundamentales para la seguridad alimentaria y la resiliencia frente al cambio climático.

El trabajo destaca particularmente dos variedades de oca (Hatun phuti y Huch'uy phuti), cultivadas por familias de la comunidad Uru Ayllu. Además de su importancia alimentaria, estas variedades forman parte de la identidad cultural local y continúan siendo conservadas mediante prácticas tradicionales como el ayni, los bancos comunitarios de semillas y la transmisión de conocimientos entre generaciones.
En Cuyocuyo, WCS acompaña procesos orientados a fortalecer la conservación de la agrobiodiversidad, el manejo sostenible de los recursos naturales y la valorización de los conocimientos tradicionales asociados a los cultivos andinos.
La presentación de esta experiencia en un espacio internacional permitió visibilizar el papel que desempeñan las comunidades altoandinas en la conservación de la diversidad de cultivos nativos y resaltar la importancia de los conocimientos tradicionales para enfrentar desafíos globales relacionados con la seguridad alimentaria, el cambio climático y la conservación de la biodiversidad.
