- Organizados y aplicando buenas prácticas de manejo, pescadores de la Comunidad Nativa Jerusalén, en la cuenca del Tahuayo, realizaron sus primeras entregas comerciales del Otocinclus cocama, logrando trasladar los ejemplares sin registrar mortandad durante el transporte y la recepción en el acuario.

Otocinclus cocama - ©WCS-José Zumaeta
En la cuenca del río Tahuayo, en Loreto, la Comunidad Nativa Jerusalén viene dando pasos importantes para convertir el manejo sostenible de peces ornamentales en una alternativa económica compatible con la conservación. A través de su Programa de Manejo Pesquero (PROMAPE), aprobado por la Dirección Regional de la Producción (DIREPRO) de Loreto, la comunidad cuenta con una cuota anual de 7200 individuos para el aprovechamiento sostenible de Otocinclus cocama, especie conocida localmente como “cocama” o “cebra”, dentro del Área de Conservación Regional Comunal Tamshiyacu Tahuayo (ACR CTT).
Este proceso se desarrolla bajo un marco formal de manejo pesquero, que establece condiciones para el aprovechamiento de la especie, incluyendo cuotas, organización comunitaria, buenas prácticas de captura, control durante el acopio y cuidados durante el transporte. De esta manera, la comunidad no solo comercializa un recurso pesquero, sino que también fortalece capacidades para manejarlo de forma ordenada, responsable y trazable.
Como parte del proceso, representantes de la comunidad sostuvieron reuniones con diferentes acuarios de la ciudad de Iquitos para conocer sus condiciones de compra, precios, requerimientos de calidad y criterios de manejo. A partir de estas coordinaciones, y tras identificar condiciones favorables para la comunidad, los pescadores realizaron sus primeras experiencias de aprovechamiento y comercialización con asistencia técnica de WCS, orientada a fortalecer las buenas prácticas durante la pesca, el acopio y el transporte de los ejemplares.

El resultado fue positivo: se comercializaron 2680 ejemplares de esta especie sin registrar mortandad durante el transporte ni en la recepción de los peces en el acuario. Este resultado refleja la importancia de una captura planificada, un manejo cuidadoso de los ejemplares y una adecuada coordinación entre la comunidad, las autoridades competentes y el sector privado.
La experiencia requirió también la participación articulada de distintas instituciones. La DIREPRO de Loreto realizó la inspección de los ejemplares, mientras que el Gobierno Regional de Loreto (GOREL), a través de la Gerencia Regional de Recursos Naturales y Gestión Ambiental, emitió la Constancia de Salida de los peces del Área de Conservación. Este documento fue firmado por la Organización Local de Vigilancia (OLV) de la comunidad, fortaleciendo el control y la trazabilidad del aprovechamiento.
A la fecha, la comunidad ya ha realizado dos entregas comerciales de Otocinclus cocama al acuario Acuacorp, dando continuidad al proceso iniciado con el primer piloto de comercialización. La articulación con el sector privado ha sido clave para avanzar en este proceso. Acuacorp ha mostrado interés en establecer una relación de largo plazo con los pescadores y contribuir al desarrollo de las comunidades. Además de ofrecer un precio competitivo por los ejemplares que valore el esfuerzo de conservación de la comunidad, ha puesto a disposición de los pescadores a su personal técnico para continuar fortaleciendo sus capacidades y acompañar el proceso de comercialización.

La experiencia de la Comunidad Nativa Jerusalén demuestra que la implementación de un PROMAPE va más allá de contar con una autorización para el aprovechamiento de una especie. Requiere organización comunitaria, cumplimiento de cuotas, aplicación de buenas prácticas de manejo, coordinación con autoridades, vigilancia local y articulación con compradores responsables. Estos elementos son fundamentales para construir una actividad económica compatible con la conservación de la biodiversidad amazónica.
En ese sentido, este proceso representa un avance para el manejo pesquero comunitario en Loreto y muestra cómo las comunidades pueden generar oportunidades económicas a partir del aprovechamiento sostenible de los recursos acuáticos, bajo condiciones formales, verificables y orientadas a la conservación.
Desde WCS, este acompañamiento forma parte de un trabajo más amplio junto a comunidades, autoridades y actores locales para fortalecer modelos de manejo sostenible de recursos naturales en la Amazonía peruana. En territorios como el ACR CTT, estos procesos contribuyen a vincular la conservación de la biodiversidad con el bienestar de las familias que dependen directamente de los ríos y bosques amazónicos.
