- Más de 150 guardaparques de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam participan en un proceso regional de formación que fortalece habilidades clave como liderazgo, comunicación y gestión de riesgos, fundamentales para enfrentar los desafíos diarios de la conservación en la Amazonía.
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Foto: Grupo Viajeros
En la Amazonía, muchas de las decisiones que definen el futuro de los ecosistemas se toman en campo, en contextos complejos y, muchas veces, bajo presión. Por ello, el rol de las y los guardaparques va más allá de la vigilancia. Implica liderar equipos, comunicarse con comunidades, gestionar riesgos y resolver conflictos en el territorio.
Con este enfoque, guardaparques de siete países amazónicos participan en un proceso regional de formación orientado a fortalecer capacidades clave para la gestión de áreas protegidas. La iniciativa se desarrolla en el marco del Programa Amazon Sustainable Landscapes (ASL), financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) e implementado por el Banco Mundial.
Escuchar a quienes están en campo
A partir de un Análisis de Necesidades de Capacitación (TNA), se recogió más de 500 respuestas de guardaparques y equipos técnicos de áreas protegidas de la región, complementadas con discusiones grupales. El diagnóstico permitió identificar una fuerte demanda por fortalecer habilidades como liderazgo, comunicación, seguridad y toma de decisiones.
A partir de estos hallazgos, se diseñó una ruta formativa de cuatro módulos, que pone estas competencias en el centro del aprendizaje y complementa la formación técnica tradicional, respondiendo a los desafíos cotidianos del trabajo en campo.
Aprendizajes compartidos a nivel regional
Entre julio y diciembre de 2025, se implementaron de manera virtual los tres primeros módulos, enfocados en liderazgo y gestión, seguridad y gestión del riesgo, y resolución de problemas y toma de decisiones. Más de 150 guardaparques participaron activamente, organizados en tres cohortes regionales.
A pesar de las diferencias entre países, las limitaciones de conectividad y las altas cargas de trabajo, el proceso logró mantener una participación constante. Las sesiones combinaron encuentros virtuales, trabajo autónomo y ejercicios basados en situaciones reales de las áreas protegidas, con materiales accesibles desde dispositivos móviles.

Sesión virtual del proceso regional de formación de guardaparques amazónicos
Los primeros resultados muestran una alta relevancia de los contenidos y su aplicación progresiva en el trabajo diario. Guardaparques de distintos países reportan mejoras en la planificación de patrullajes, la comunicación interna, la gestión de riesgos y el manejo de conflictos con comunidades y otros actores.
“El curso ha sido la brújula que necesitaba para ser un agente de cambio efectivo en mi área protegida. He pasado de gestionar problemas a liderar conversaciones difíciles, involucrando a todos los actores”, señala Pablo Arechua, guardaparque de Ecuador.
Mujeres guardaparques y liderazgo
Un aspecto destacado del proceso ha sido la participación de mujeres guardaparques. Aunque estos sistemas siguen siendo mayoritariamente masculinos, las evaluaciones iniciales muestran una fuerte apropiación de los contenidos por parte de las mujeres participantes, especialmente en temas de liderazgo, comunicación y toma de decisiones.
“La clase de liderazgo puso en palabras cosas que yo sentía, pero no sabía cómo explicar. Hoy me siento más motivada a crecer en este espacio laboral y con mejores herramientas”, comenta Ángela Orugas, guardaparque de Bolivia.
Próximos pasos
En enero de 2026, el proceso continuará con un módulo final en formato híbrido, centrado en la comunicación de información e ideas. Este incluirá un encuentro presencial en Lima, con la participación de alrededor de 42 guardaparques seleccionados según su desempeño y compromiso.
Posteriormente, la iniciativa culminará con el lanzamiento de un curso virtual de acceso abierto (MOOC), previsto para abril de 2026, con el objetivo de ampliar el alcance de esta experiencia y poner estos aprendizajes a disposición de guardaparques de otras regiones.
Más allá de los resultados inmediatos, este proceso refuerza una idea central: invertir en las personas que están en la primera línea de la conservación es clave para fortalecer la gestión de las áreas protegidas y enfrentar los desafíos de la Amazonía desde el territorio.
Estas acciones son posibles gracias al financiamiento del Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL), financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) e implementado por el Banco Mundial.